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La civilización romana (2). La sociedad.

 

2. La sociedad romana

La sociedad romana se fue transformando a lo largo del tiempo, pero siempre se fue desigual y esclavista.

Durante la República la sociedad romana estaba dividida en dos grupos de ciudadanos, con diferente origen: los patricios y los plebeyos.

  • Los patricios eran los ciudadanos romanos en pleno goce de sus derechos, participaban en el Senado y ocupaban los altos cargos políticos y militares. Su organización se fundaba en la gens (familia extensa), vivían sobre la base del derecho patriarcal, poseían la tierra y solucionaban sus problemas en los comicios curiales.
  • Los plebeyos, en principio, estaban privados de derechos políticos, es posible que su origen estuviera en poblaciones forasteras (etruscos, latinos...) establecidas en la ciudad. Eran pequeños propietarios, campesinos, comerciantes y artesanos, que solo después de numerosas luchas consiguieron magistrados que defendían sus intereses (Tribunos de la plebe), el acceso a los comicios y al derecho al voto.


Los extranjeros, incluso los de ciudades sometidas por Roma, y las mujeres (ya fueran patricias o plebeyas) eran considerados no ciudadanos, no podían participar en la vida política.

Además, como la gran mayoría de las civilizaciones antiguas, la romana era una sociedad esclavista. Los esclavos eran prisioneros de guerra o hijos de esclavos. Se consideraban propiedad de su dueño y carecían de derechos. Sin embargo, podían comprar su libertad o ser manumitidos por sus dueños y pasaban a ser libertos.

En los inicios de la República los esclavos se usaban solo en las granjas, pero las guerras de conquista supusieron un aumento espectacular del número de esclavos. En el siglo I a. C. el servicio doméstico, el trabajo manual, las actividades comerciales, e incluso los trabajos cualificados estaban en manos de esclavos y libertos.

Durante el Alto Imperio se produce la ampliación del derecho de ciudadanía entre los provinciales. Se va produciendo un cambio en la sociedad y los antiguos ordenes pierden protagonismo ante nuevas clases sociales.

En el Bajo Imperio, el trabajo esclavo entra en crisis por la disminución del aprovisionamiento con el fin de las conquistas, al miedo a las sublevaciones y a la influencia del cristianismo. Los propietarios ya en el siglo II comenzaron a liberar a los esclavos y les entregaron una parcela de tierra a cambio de una parte de la producción. Esto se aceleró en el siglo III. Campesinos libres que no podían pagar sus impuestos y habitantes de las ciudades que se trasladaban al campo en busca de sustento, se pusieron bajo la protección de los grandes propietarios y se convirtieron en colonos, que cultivaban una parcela a cambio de parte de la cosecha.

Con la ruralización y la extensión del colonato seguido una sociedad más polarizada. La nueva clase poderosa eran los grandes terratenientes, que además de tierras disponían de ejércitos privados para su protección, y por debajo de ellos estaban los campesinos libres empobrecidos, los colonos y los esclavos.